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Viajeros en Campo de Criptana: El periodista y escritor bohemio Eugenio Noel (1924) (I)

Man of La Mancha (El hombre de  La Mancha. Arthur Hiller, 1972)

Man of La Mancha (El hombre de La Mancha. Arthur Hiller, 1972)

Campo de Criptana trae a la mente molinos, y los molinos de La Mancha evocan, universalmente, a Campo de Criptana. Sin molinos, a Campo de Criptana le faltaría algo; estaría incompleta. Sin molinos, Campo de Criptana no estaría continuamente vigilado, protegido y arropado desde lo alto por esos gigantes que parecen cabalgar sobre su sierra. Sin Campo de Criptana, la leyenda cervantina en La Mancha tampoco estaría completa, y se encontraría Don Quijote sin enemigo fruto de su locura a quien combatir. Los años veinte fueron el periodo crítico para estos molinos; en aquel tiempo, a punto estuvieron de desaparecer, abandonados, arruinados, cuando ya la industria y los nuevos tiempos los habían sustituido. Ya no se necesitaba de aquel viento gracias al que tantas generaciones de criptanenses a lo largo de los siglos pudieron comer su pan de cada día, aquel pan que Dios dábales por intermediación de la naturaleza. Aquel viento quedó huérfano cuando estos molinos dejaron de moler; ya no tenía aspas que mover.

Molinos de Campo de Criptana: Acuarela de José Manuel Cañas Reíllo (1995)

Molinos de Campo de Criptana: Acuarela de José Manuel Cañas Reíllo (1995)

Fue en los años veinte cuando algunos de los muchos viajeros que pasaron por Campo de Criptana dieron la voz de alarma ante el grave riesgo de desaparición que corrían aquellos molinos, aquellos símbolos de la inmortal novela cervantina. ¿Qué sería de Campo de Criptana sin molinos? Uno de aquellos viajeros fue el escritor Eugenio Noel, que plasmó su hondo pesar por el abandono de aquellos ingenios en el capítulo titulado “La agonía de los molinos de Criptana” de su libro España nervio a nervio, publicado en Madrid en el año 1924. Dado que el capítulo es muy extenso, me ocupo hoy de la primera parte, que dice así:

La agonía de los molinos de Criptana

¿Fué aquí donde le ocurrió al Quijote su aventura de los molinos?… Tal vez, tal vez… Odiamos las glosas de los comentaristas cervantinos. Tan malo Bowle como Pellicer, Clementín como Hartzenbusch, Marín como Navarrete. Mas… ¿en qué mamelón, alcor o cabezuela de la Mancha hubo y hay tantos molinos juntos? «En esto — dice Cervantes — descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo». Son muchos los que conocieron en Criptana dos docenas de esos molinos. Ahora mismo, este buen molinero que huronea a un lado — réplica ideal de Sancho con su estamento de levas o camándulas en el alma y su hartazgo de pan de tranquilón en el buche — canturrea la seguidilla:

Veinticuatro molineros

hay en la sierra:

veinticuatro ladrones

andan por ella.

De esos veinticuatro molinos sólo quedan nueve; de esos nueve sólo cinco son cromos exactos de molinos; de esos cinco sólo dos marchan; y esos dos no tardarán en ofrecer al viandante sentimental una brusca lámina de ofensa y desolación.

Pero ¿es que importa a alguien anden o no anden, muelan o no muelan, se conserven o se pudran?… Ahí cerca, en Alcázar, y allá no lejos de aquí, en Socuéllamos, se discute ferozmente sobre un Cerbantes (sic) alcalaíno o un Cervantes alcazareño, sobre un defertero Miguel, acuchillador de figura, o un estudiante en Salamanca acomodando doctos revoltillos y congruentes averiguaciones, desconcertamientos o urdiduras de hechos con recevecas obstinaciones o inocentes guadramañas. Y, entre tanto, los molinos de Criptana agonizan; se desmoronan los adorables como legendarios que copiaron los mejores artistas del mundo; se rompen en el azul del cielo de las estepas las líneas encantadoras en el fondo purvulento del telar

Campo de Criptana: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2012)

Campo de Criptana: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2012)

Algunos años después, encontramos en el periódico El Siglo Futuro (año LX, núm. 18.192, del martes 1 de enero de 1935) una noticia que informaba sobre los esfuerzos para salvar estos momnumentos. Se trataba de la presentación por parte de la Dirección General de Bellas Artes de una propuesta elevada por el ministerio de Instrucción Pública a la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en la época en que se nombró director de ésta al Conde de Romanones. En esta petición, que se presentó en forma de moción, se pedía que se fijara con exactitud:

… cuáles lugares, sitios, molinos y casas de la Mancha, inrmotalizados por Cervantes en El Quijote, deben ser conservados y protegidos por el Estado como monumentos de interés artístico nacional. Se nombra ponente para este estudio al señor [Marceliano] Santamaría, que ya en otra ocasión logró que la Academia hiciera suya una propuesta de declaración de monumento artístico e histórico de los molinos de Criptana.

Eugenio Noel

Eugenio Noel

Para finalizar, dedicaré algunas palabras a Eugenio Noel, pseudónimo de Eugenio Muñoz Díaz (1885-1936). Fue un escritor bohemio, dedicado al periodismo, de ideas republicanas. Participó como voluntario en la guerra de Marruecos y envió desde allí artículos que se publicaron en España Nueva. Fue gran enemigo del flamenco y de la fiesta de los toros. Murió en la pobreza.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

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