You are here: Home > Cosas de viajes > Viajeros en Campo de Criptana: El escritor americano Augusto Floriano Jaccaci y los molinos de viento (1890)

Viajeros en Campo de Criptana: El escritor americano Augusto Floriano Jaccaci y los molinos de viento (1890)

Daniel Urrabieta Vierge y Cervantes. Don Quijote (edición de 1916)

Daniel Urrabieta Vierge y Cervantes. Don Quijote (edición de 1916)

Añado con la experiencia manchega de Augusto Floriano Jaccaci (1857-1930) otro eslabón más a la cadena de viajeros que visitaron Campo de Criptana sobre los que he escrito en los últimos días. El de Jaccaci, posiblemente, deba situarse en el comienzo de esta cadena, porque tuvo lugar en 1890 y es, por tanto, uno de los más antiguos de los que se tiene noticia. Jaccaci recogió sus experiencias por la ruta del Quijote en un libro que se publicó con ilustraciones de Daniel Urrabieta Vierge, con el título On the Trail of Don Quixote, Being a Record of Rambles in the Ancient Province of La Mancha (Nueva York 1896). Este libro tuvo mucho éxito y, como consecuencia de ello, inmediatamente se tradujo a otras lenguas, entre ellas, el español. Esta traducción corrió a cargo de Ramón Jaén, y se publicó en 1915. en Madrid, con el título El Camino de Don Quijote (por tierras de La Mancha). Citaré el texto según esta edición.

Molinos de Campo de Criptana: Foto de J. M. Cañas Reíllo (2012)

Molinos de Campo de Criptana: Foto de J. M. Cañas Reíllo (2012)

En las páginas 130-137 Jaccaci recoge las noticias sobre su paso por Campo de Criptana.  La descripción de la sierra de los molinos y las evocaciones de Cervantes que este paisaje le trae a la mente, el encuentro con un aguador de la tierra, las gentes del pueblo y la posada en la que pernoctó son los temas principales de esta noticia criptanense en un tono muy costumbrista. Voy a limitarme, por el momento, a la visión que Jaccaci tiene de los molinos, puesto que son la seña fundamental de Campo de Criptana y el elemento que vincula a este pueblo con la tradición cervantina. Habla así Jaccaci de estos molinos (pág. 130-132):

Alcázar de San Juan y su posada eran dos recuerdos más para añadir a los de mi excursión. El mismo día salimos de aquí para Campo de Criptana. En el camino nos encontramos con los famosos molinos de viento, uno de los cuales se señala como contendiente del famoso caballero. ¡Pobre Don Quijote, cuya locura puede muy bien excursarse cuando se ven por primera vez estos molinos diseminados por las colinas! No son semejantes a nada; es algo extraordinario sembrado en estas lomas por el capricho de un loco. Aun viéndose de cerca son fantásticos. Aparecen como personas decrépitas apoyadas sobre una gran viga hundida en la tierra. ¡No es extraño, no, que el arrogante caballero los confundiera con gigantes!

Conocida esta tierra, leemos aún con más gusto el libro de Cervantes. ¡Cuanto hay en él de este país; cuánta verdad en la vida de los caracteres, de las descripciones, en el lenguaje! Es necesario vivir por estas tierras para comprender mejor el libro; a cada instante tropezamos con algo que nos da la clave de un pasaje no entendido. Por ejemplo, no sólo apreciamos en los manchegos que visten como Sancho, sino que todos son como un compendio de aquellos antiguos dichos de la sabiduría popular cristalizados en proverbios, y usados hoy corrientemente, como antes los usara el noble escudero, para resumir sus juicios.

En futuros posts haré referencia a los restantes episodios que conforman la experiencia criptanense de Jaccaci.

El escritor especializado en historia del arte, y artista él mismo, Augusto Floriano Jaccaci, era francés, nacido en París, pero en la década de 1880 se trasladó a Estados Unidos, nacionalizándose norteamericano. Fue editor del Schribner’s Magazine de Nueva York, y publicó en colaboración con John La Farge la monumental obra Noteworthy Paintings in American Private Collections. Sobre el viaje que hizo por La Mancha en 1890 ha publicado recientemente Esther Bautista el libro Un americano en La Mancha, tras las huellas de Don Quijote (2010).

Juan Ramón Jiménez

Juan Ramón Jiménez

Merece también algunas palabras el traductor de la versión española que he utilizado. El ilicitano Ramón Jaén estudió Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid. Fue administrador de la Residencia de Estudiantes, donde conoció a Juan Ramón Jiménez, con el que hizo una estrecha amistad. Posteriormente marchó a Estados Unidos, donde fue, entre 1915 y 1917 instructor en la Escuela Militar de West Point. Precisamente, su traducción de la obra de Jaccaci fue finalizada en esta escuela en otoño de 1915. Desde 1917 fue profesor de literatura española en la Universidad de Columbia. Estuvo entre los amigos de Juan Ramón Jiménez que le recibieron en el puerto de Nueva York, en 1916.

Enlace de interés:

August F. Jaccaci, illustrated by Daniel Vierge, On the Trail of Don Quixote, Being a Record of Rambles in the Ancient Province of La Mancha, Nueva York 1896. Capítulo dedicado a Campo de Criptana en el original inglés (audio libro).

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

Tags: , , ,

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS

Leave a Reply