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PAN Y CIRCO o… una entrada para dar envidia



Aquí habéis podido ver un adelanto, para abrir boca.

Bueno, chicos/as, aquí estoy, de nuevo. ¡Ya he vuelto!
Lo he pasado hiper-mega-super-bien, como podréis suponer.
Vosotros diréis: “Jo, este ha vuelto de vacaciones con ánimos renovados, ha descansado lo de todo el año y tiene energía para dar y repartir”. Bueno, en parte es verdad, pero por otra parte he tenido unas vacances algo moviditas, y es que los madrugones, las esperas, las prisas y los agobios también han estado por doquier. Y no es que uno los lleve muy bien, que digamos. Ahora necesito las vacaciones de descansar, que se llaman. Supongo que me odiaréis (“Joder, no le basta a este con una semana y pico por Los Pirineos, no, más otra en un crucero del Mediterráneo, el tío quiere más…”), pero es que ha sido cansado… aunque, que me quiten lo bailao, y voy a dejar de quejarme porque queda muy mal, parece que lo estoy restregando ante gente que, a lo mejor, ni siquiera tiene vacaciones, y eso tampoco es, no .

Bueno, para el que no lo sepa, aquí el señorito se ha metido entre pecho y espalda un viaje en coche por los Pirineos navarro, oscense y leridano ¡nada más y nada menos! Aunque suena muy ambicioso, tampoco vimos tanto, porque hay mucho que ver, primero, y segundo porque hicimos alguna ruta andando, pero también hicimos mucho en coche. Hay que pensar que aunque los lugares estén más o menos cercanos en el mapa, en la realidad las distancias por carretera pueden ser muy distintas si dos puntos se encuentran en valles separados por crestas o montañas muy altas, esto puede significar varias horas en coche, y más aún si las distancias son más largas, claro.

El segundo viaje, más mundano, un crucero por el Mediterráneo, ha sido más social, más de visitas culturales, de ocio en manada…pero me ha gustado mucho, bueno, según qué, pero en general ha estado muy bien. No sólo hay que mirar que estás en una ciudad flotante (el barco era bestial de grande), sino que cada día parábamos en un puerto diferente y visitábamos algo de lo que hubiera por allí: Mónaco, Florencia y Pisa, Roma, Nápoles, y Túnez. Me han encantado todos estos lugares, lo malo es que ahora me apetece visitarlos con más tiempo porque esto ha sido para abrir boca, se necesita ir con mucho más tiempo y dedicación.

¿Por qué he llamado a la entrada pan y circo? Pues sencillamente porque describe dos cosas que han caracterizado, respectivamente, los dos viajes que he hecho… ¿Por qué? ¿Qué significa el pan?

El pan se refiere a la multitud de bocadillos o bocatas que he tenido que tragarme en Los Pirineos… creo que no había comido tantos desde que era un muchachuelo y me los comía como si fueran chuches, esa época de las meriendas, de las excursiones con los “bollicaos” o boy scouts, de los campamentos en Jaén, en Teruel, en Cuenca, en Lugo… ¡qué recuerdos! Pero bueno, esto es una broma, el viaje no se redujo a eso aunque gran parte de la energía utilizada venía de ahí, no sólo de combustibles fósiles.

¿Y el circo? Aunque he visto un circo en Roma que me ha impresionado, el Circo Maximus (un circo romano, no de esos de payasos, no os vayáis a pensar…), ya que nos dijo la guía que podía albergar en el pasado más gente que en el estadio de fútbol más grande de la actualidad, el Maracaná ( y la cifra que dió no sé si era de 23.000 personas o de 32.000, a mí es que los números me bailan en la cabeza cuando se trata de recordarlos, ahora en internete veo cifras que van desde 100.000-150.000 hasta 350.000 ¡qué pasada!). Pero sobre todo es porque en el barco, algunas cosas eran de circo. Había mucha fauna variada (gente de variado pelaje), pero también había luchas de gladiadores (figuradamente, se entiende, esto es para dar más tensión narrativa a la historia) para llegar cuanto antes a pillar sitio en el bufé (buffet libre, música para los oídos españoles), coger la máxima cantidad de comida posible que cupiera en los buches, y a pasar el día bebiendo sin salir del barco o en las excursiones que había cada día. Lo de la piscina no era muy diferente. Rodeado de gente por todas partes, era muy difícil encontrar alguna hamaca libre, aún más si daba el sol (y yo pensaba: pero si somos todos españoles, ya nos da bastante el sol, a no ser que uno fuera del norte de España), todo eso bajo un ruido ensordecedor, que a veces era música -o algo similar-, y otras eran los animadores con algún juego como el bingo, gritando por megafonía. De todas formas ya os iré contando, el personal era inmejorable, la comida, magnífica, etc., etc.

Bueno, ya sé que no os doy ninguna pena, pero como este es mi blog, iré detallando los diversos momentos de los viajes como me dé la gana, por supuesto el primero tendrá intercalados diversas entradas de animales, plantas, paisajes, y el segundo imágenes y entradas de los sitios visitados, y alguna del barco. Como dice arriba…¡Porque yo lo valgo! Quizá sea un caos, porque la cantidad de imágenes que tengo me desborda, pero intentaré hacerlo lo más digerible posible, porque en realidad este blog es también para vosotros, claro (no soy tan egocéntrico).

Hasta la próxima, ya os iré comentando en vuestros blogs, necesitaréis paciencia porque creo que voy a tardar en organizar mis fotos y cabeza, y en visitar tantos sitios de la blogosfera (o blogoplancton, como dice copépodo) que me están esperando después de este descanso bloguil.

Un saludo a todos, gracias por pasaros por aquí, y en especial gracias a los que me habéis comentado en mi ausencia.


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