You are here: Home > Cosas de viajes > Mis días en el Proyecto de Conservación: Parte III

Mis días en el Proyecto de Conservación: Parte III

Hoy se cumplen mis dos semanas en Playa Montezuma y como una pequeña reflexión podría decir que más allá de las acciones que ya estén siendo implementadas en el proyecto al que uno fue designado, las tareas de un voluntario son muchas más de las que habitualmente uno se imagina:

Colaborar con nuevas iniciativas y propuestas a implementar en la comunidad local; empaparse de la cultura característica del lugar; mejorar las habilidades de comunicación e interacción social y principalmente estar abierto a vivir una experiencia enriquecedora e inolvidable son algunos de los objetivos de un voluntario comprometido con la causa.

La alegría de saber que he sido parte de un fin común y beneficioso para el ambiente y la conservación del mismo, es una de las satisfacciones más importantes que he vivido en mi carrera profesional y espero poder transmitir esta experiencia que me llena de orgullo de la mejor forma posible, tratando de ser ejemplo de sensibilización para mis allegados y personas que me cruce en el camino de la sostenibilidad.

Esta mañana fuimos junto con Marina al hotel de Ori, la responsable de la planta de reciclaje de la comunidad. Mientras esperábamos que llegara, tuvimos el privilegio de sentarnos en el living semi cubierto con vista al mar de este acogedor y fresco hotel llamado Amor de Mar. Algunos detalles que vale la pena destacar son las esculturas talladas en madera, la decoración precisa, las plantas naturales y el inmenso jardín con hamacas y largos bancos que invitan a la relajación total.

Ori se alegró mucho de vernos, ya que últimamente están recibiendo pocos voluntarios que colaboren con su proyecto.

Así fue que nos llevó hasta el centro de acopio situado en Las Delicias de Cóbano, aproximadamente a unos 3 km de Montezuma. Allí nos esperaba Macho, un maduro tico que cada mañana recoge en su vieja camioneta roja, las bolsas de botellas plásticas, latas y vidrios de los hoteles del pueblo y las traslada hacia el centro donde la mayoría de los días trabaja sin compañía.

Centro de Acopio de Montezuma

Nuestra visita lo sorprendió y alivianó un poco el trabajo. Enseguida vinieron los chistes de fútbol (éramos una argentina y una española) y así de a poquito entre bromas y conversación, llenamos 5 bolsas de plásticos de botellas de agua y gaseosas, que en un par de días cuando esté completa la cantidad necesaria de bolsas, serán retiradas por un camión que las llevará a la planta de reciclaje de San José.

Llegó la hora del almuerzo y Macho nos llevó de regreso al pueblo. En el camino nos contó que el dinero que se gana, realmente poco por tanto trabajo, está siendo ahorrado para comprar la máquina que aplasta las botellas, así se deja de hacer ese trabajo manualmente.

También nos mostró donde vacaciona Mel Gibson y la mansión de uno de los dueños de Disney o algo así. Parece que Montezuma y sus alrededores son algunos de los destinos favoritos de los famosos. Ojalá ellos colaboraran un poco más en las iniciativas ambientales del pueblo.

Al cabo de unos minutos nos despedimos de Macho hasta el jueves y llegamos ansiosas de nuevo a la casa a contarles a todos nuestra experiencia.

Por la tarde trabajé en el vivero algunas horas y también ayudé a patrullar la playa. Supuestamente tendría que haber salido la baula, ya que se cumplía el día 9 desde la primera anidación, pero esa noche no llegó.

Si bien era de noche, parecía pleno día. Había pescadores, familias bañándose en el mar, jóvenes haciendo fogatas, autos que conducen sin permiso por la playa y como de costumbre los hoteles que tienen dos personas cenando en el restaurant y dejan veinte luces prendidas (¡Las conté!).

La contaminación lumínica es uno de los problemas ambientales más importantes en las playas con alta afluencia de turistas.

Mientras caminábamos, tratamos de advertir a las personas que encontramos sobre esta situación. Muchos se interesaron y enseguida apagaron sus luces blancas de linternas o simplemente las cambiaron a rojas, que es menos dañina.

Otros hicieron caso omiso, curiosamente estos últimos en su mayoría fueron los propios pobladores locales.

Sin embargo, no es su entera culpa, ya que la falta de sensibilización y concientización de la comunidad de Montezuma es algo frecuente en los destinos turísticos que no se encuentran debidamente gestionados por parte del gobierno y es otra tarea más de ASVO como organización no gubernamental situada en esta región colaborar con ese fin.

Unos ricos pancakes con trocitos de banana y una taza de café me han despabilado por completo en mi 3° día de julio en Costa Rica.

Mientras esperaba que el área se despeje un poco para comenzar a limpiar la casa, terminé de preparar los carteles informativos para saber donde corresponde tirar cada desperdicio del hogar.

Tenemos diferentes botes de basura para botellas plásticas y envases, desechos orgánicos y otros remanentes generales como papeles y cartones.

Es más fácil si el cartel está visible pegado junto a cada bote de basura, ya que muchas veces por más adultos que seamos y del lugar donde provengamos, terminamos tirando todo junto con tal de no preguntar.

Esas pequeñas y simples acciones cotidianas son las que marcan la gran diferencia que puede pasar de una idea, a concretar la acción y convertirse en hábito.

Comenzar a preguntarnos de dónde viene lo que compramos, por qué es necesario utilizar tantos envoltorios, cantidades industriales de bolsas plásticas para acarrear cada mínima cosa que adquirimos o, por ejemplo, a dónde va a parar lo que tiramos. Son algunas de las cuestiones básicas para empezar a conocer otra realidad, que existe, está latente, pero muchas veces no queremos reconocer.

Los recursos naturales son agotables y es el deber de cada persona que habita en este planeta, comenzando por uno mismo, comprometerse a ser un consumidor responsable, capaz de reducir, reutilizar y reciclar cada uno de los elementos que llegan a su vida.

REDUCIR: Es consumir con responsabilidad, sin dejarnos llevar por la moda o la publicidad. Es tomar conciencia si realmente necesitamos todo lo que compramos.

REUTILIZAR: Es la acción de volver a usar. Es reasignar un valor a la cosa, proveer de sentido al objeto para un nuevo fin. Es decidir no descartar, sino pensar creativamente en que se podría convertir, antes de la decisión final de reciclar.

RECICLAR: Es transformar. Es resucitar la materia del cuerpo. Es conceder la inmortalidad, ya que el ciclo termina y vuelve a comenzar. 

Botes de Separación de desechos en la Escuela de Montezuma

Mi día preferido de la semana, llegó el jueves y por la mañana fuimos nuevamente al centro de acopio. Macho nos pasó a buscar mientras hacía su recorrido diario por los hoteles.

Una pila de botellas plásticas, latas y tetrabrik nos estaban esperando. De a poco comenzamos a aplastar los envases y separarlos por color tal como habíamos aprendido el martes.

A la hora llegó a visitarnos Romano, un pionero de la zona que trabaja para la cámara de turismo de Montezuma y en otros proyectos relacionados con los acueductos del lugar. Él es el dueño del terreno donde se encuentra el centro de acopio y a través de sus acciones vela por la seguridad y confort de los vecinos, turistas y voluntarios que visitan esos parajes.

Amablemente se ofreció a llevarnos a conocer su casa, una finca ubicada a pocos km de Montezuma, en la zona de Delicias. Desde allí se aprecia otro paisaje: ganado, arroceras, llanura, campo y una brisa constante permite disfrutar la cercanía a la playa viviendo en un ambiente rural.

Para la hora del almuerzo ya estábamos de nuevo en la casa, donde para nuestra sorpresa nos esperaba una fresca ensalada de vegetales y jugo de mango natural listos para saciar el hambre y sed.

Macho y yo en el Centro de Acopio

Tener la posibilidad de contemplar una noche estrellada, la luna casi posando sobre las palmeras y el amanecer desplegando toda su magia al despertar, es un privilegio sin comparación alguna.

Al presenciar este espectáculo que la naturaleza nos regala diariamente sin pedir nada a cambio, comienzo el día llena de energía, lista para ayudar en lo que más pueda a esta hermosa comunidad balnearia que tanto tiene por conservar, mejorar y brindar al turismo interno como extranjero.

Esta tarde limpiaremos la playa y seré la encargada de dividir los equipos de trabajo para que todos pasemos un momento agradable y en armonía con el ambiente.

Algunas pautas a tener en cuenta cuando realizamos una limpieza de playas:

-Determinar la zona de playa dispuesta a abarcar en nuestra limpieza.

-Dividir los equipos de trabajo.

-Fijar un tiempo estimado de duración de la limpieza.

-Ejemplificar los desechos a recoger: botellas, vidrio, aluminio, plásticos, materiales de goma, juguetes, ruedas, partes de auto, caños, carteles, etc.

-Proveer materiales: guantes y bolsas resistentes.

-Documentar el desarrollo y finalización de la actividad.

-Medir el resultado obtenido.

-Gestionar el depósito de los desechos en el basurero de la comunidad.

La actividad fue todo un éxito, llenamos 4 bolsas grandes y sin dudas aportamos nuestro granito de arena que quedará registrado para el Programa Bandera Azul Ecológica que se está intentando conseguir para la comunidad.

Voluntarias de ASVO en una limpieza de playas

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS

Leave a Reply