You are here: Home > Cosas de viajes > Ítaca: una filosofía de viaje.

Ítaca: una filosofía de viaje.

por Bruno

La primera vez que viajé a la provincia de Santa Cruz para hacer trabajo de campo  (soy arqueólogo),  iba a un lugar que literalmente queda en el medio de la nada, sin agua corriente, ni baño, ni luz, ni gas y a 200 km del pueblo mas cercano por unos caminos bastante complicados. Íbamos a estudiar una cueva ocupada desde  hace 10.000 años.Siendo un estudiante universitario de primer año, estaba muy ansioso por llegar,  era la primera vez que iba a excavar, a trabajar en lo que elegí, encima en un lugar que de antemano te pone en una aventura. Tenía una tremenda mezcla de sensaciones. Salimos en camioneta desde La Plata y el viaje duraba dos días. Estaba inquieto, un poco molesto, hablaba, preguntaba todo!. De vez en cuando se me escapaba un “cuanto falta?”. Entonces mi jefa y amiga, queriendo relajarme un poco (y que pare de molestar!) me empieza a decir unas lineas de un poema, citó unas partes y me dijo “la cueva donde vamos a trabajar es Ítaca”…

Desde entonces ese texto me acompaña siempre que viajo, lo llevo en la mente tratando de que esa sea mi filosofía de viaje… Acá les va el poema, espero que les guste…

Ítaca

de Konstantino Kavafis
Cuando te encuentres de camino a Ítaca,
desea que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de conocimientos.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al enojado Poseidón no temas,
tales en tu camino nunca encontrarás,
si mantienes tu pensamiento elevado, y selecta
emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al fiero Poseidón no encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si tu alma no los coloca ante ti.

Desea que sea largo el camino.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que con qué alegría, con qué gozo
arribes a puertos nunca antes vistos,
deténte en los emporios fenicios,
y adquiere mercancías preciosas,
nácares y corales, ámbar y ébano,
y perfumes sensuales de todo tipo,
cuántos más perfumes sensuales puedas,
ve a ciudades de Egipto, a muchas,
aprende y aprende de los instruidos.

Ten siempre en tu mente a Ítaca.
La llegada allí es tu destino.
Pero no apresures tu viaje en absoluto.
Mejor que dure muchos años,
y ya anciano recales en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que Ítaca te dé riquezas.

Ítaca te dio el bello viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene más que darte.

Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó.
Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,
comprenderás ya qué significan las Ítacas.

El paisaje santacruceño

El cielo, la estepa y los guanacos.

Un camino del sur

Sorpresa en el camino

Disfrutar del camino…

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS

Leave a Reply