You are here: Home > Cosas de viajes > Caminante… ¡que ya hay camino, pero como si no lo hubiese! (Campo de Criptana, 1916)

Caminante… ¡que ya hay camino, pero como si no lo hubiese! (Campo de Criptana, 1916)

Donde hubo campos: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Donde hubo campos: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Mucho trabajo costó, pero Campo de Criptana tuvo al fin su flamante Paseo de la Estación, esa vía necesaria que llevaría a los criptanenses al tren y a los viajeros a Criptana (véanse: Caminante… ¡que no hay camino!, Campo de Criptana, 1856 – 1864Caminante… ¡que ya hay camino!, Campo de Criptana, 1867). No puedo dejar de imaginar cómo sería aquel primer Paseo de la Estación, quizá al principio un simple camino luego adecentado poco a poco, un simple camino que atravesaba parajes campestres (no hacía mucho aún puros en su naturaleza), un simple camino rodeado de grandes corralones, de bodegas y demás construcciones que, poco a poco, irían poblando el sur de Criptana. Hasta poco más allá del Tumbillo llegaba Criptana por el sur en 1885; poco más. Mucho había cambiado ya en panorama en 1911, tal y como nos muestra el plano de Campo de Criptana por Domingo Miras. Dos calles tiraban hacia el sur, una hacia el puente de San Benito, otra a la estación; y otra estaba entonces en proyecto, y ésta llevaría a sus muelles. Cambiaban las dos ya existentes de denominación a mitad de trayecto, siendo primero calles y luego camino y carretera: Calle del Puente / Camino del Puente, era la primera; y Calle de la estación / Carretera de la estación, la segunda. La tercera, en proyecto, aparece como “camino para los muelles de la estación”. Y ya entre vacíos campestres, alguna que otra bodega había ya en el Paseo de la Estación: la de Laurens, pegando al ferrocarril, aquella que en 1913 había sufrido un grave percance (véase: La explosión en la Bodega de Laurens, Campo de Criptana, 1913); la de Mompó, más arriba, y mucho más arriba las de Rubín y de Flores y, más o menos, por donde hoy cae el Parque Municipal, la de Baíllo.

Camino que no es camino: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Camino que no es camino: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Parece, sin embargo, que allá por 1916 el Paseo de la Estación no se encontraba en el estado que debería tener y no parecía digno de un pueblo como Criptana. Y la queja, firmada en Campo de Criptana, el 17 de noviembre de 1916, llegó a la prensa. La escribió el corresponsal que tantas y tantas crónicas publicó en el periódico provincial El Pueblo Manchego, precisamente aquel corresponsal cuyas deficiencias estilísticas y faltas de ortografía tantas desazones nos han producido en otras ocasiones y nos producirán, también, en ésta, como se verá (véase: La ilustre visita episcopal, Campo de Criptana, 1911, I: Preámbulo y observaciones generales). La queja criptanense se publicó en este periódico (año VI, núm. 1.756. del 20 de noviembre de 1916). Y dice así:

Está en puertas el invierno, y aunque hasta ahora hemos tenido alguna esperanza de ver construida la obra á que este artículo se refiere, se ha ausentado por completo la fé de ello. Este invierno, como el pasado ó peor, tendremos que sufrir las fatigas de un malísimo piso en el paseo de la estación. El municipio ofreció construir dicha acera y en efecto principió su cosstrucción (sic) por la calle de la Virgen hasta la del Marqués de Mudela [actual calle Castillo] que es la que va á tomar el paseo, y en la cual también había idea de reformar las que hay, en esa forma quedaría en buenas conciones (sic, “condiciones”) la entrada del pueblo desde la estación. Perfectamente construídas ambas aceras de la calle de la Virgen suspedieron (sic) los trabajos, y suspendidos están, por falta no sabemos de qué.

Desde El Tumbillo: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Desde El Tumbillo: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Criptana tiene un delicioso paseo de la estación al pueblo, que, las condiciones en que hoy se encuentra, no se paseo sino la unión de grandes baches que forman un camino de todo punto intransitable y nada tiene de particular que algunas de las calles del interior del pueblo tenga algo defectuoso el piso pero no el paseo de la estación, que hoy se encuentra en unestado (sic) que hace imposible el paso por él.

El progreso de Criptana avanza notablemente, siendo hoy uno entre los pueblos importantes de la Mancha y no parece cierto que pueda tener este camino en condiciones tan malas para el tránsito, tanto á pie como en carruaje: Todo forastero que pernocte en esta villa puede traer buenas referencias de ella tanto por el Comercio como por la población, y luego resulta que después de apearse del tren se le obsequia de primer plato con una enfangada de barro que es imponderable y muy propenso á hacer ridículas péruetas (sic, “piruetas”) por lo resbalizado (sic, “resbaladizo”) que está el suelo. Además no se pide el arreglo el firme del paseo para el tránsito de vehículos, sino una pequeña acera bien construida para el paso á pié, que no puede ser de un coste superior ni mucho menos para lo que hoy es la Villa de Criptana.

No dudamos que las personas que desempeñan las funciones del Municipio pondrán su correspondiente parte de interés para obra tan necesaria y tan justa.

Hacia el sur...hacia el sur...: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2009)

Hacia el sur…hacia el sur…: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2009)

No sabemos qué efectos tuvieron estas quejas y si el Ayuntamiento criptanense reaccionó o no en aquella ocasión, aunque uno tiene a veces la sensación de que las instituciones viven en una galaxia alejada varios millones de años luz de la tierra, de la auténtica, del mundo cotidiano y del día a día, el del caminante que hace el camino y el del viajero que tiene que recorrer un Paseo de la Estación cualquiera, en cualquier parte del mundo o del universo, para llegar a tiempo a su tren. Pero, no lo olvidemos, hay trenes en la vida que sólo pasan una vez. Y cuando se pierden… perdidos están, para siempre. Pierden el tren las personas, pierden el tren también los pueblos. En algunas cosas de la vida no hay segunda oportunidad que valga.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS

Leave a Reply